Ayuntamiento de Vinaròs
Muy Sra. nuestra:
Tengo la mala costumbre de leer y no guardar cuanto leo y viene a mis manos del día a día del politiqueo local, y tal como está la cuestión pública pensará que me condeno a interpretar lo bueno y lo malo. Y es sorprendente las veces que el pasado se nos hace presente. Y así, de pronto, en esta escena de cartear, irrumpe su segundo (dicho sea con respeto: él llegó a Vice, rango de segundón y el escribidor de esta misiva no pasó de teniente) para explicar lo que Vd. no puede (o no quiere) pues, por lo que se ve y no se le oye, es usted parca en palabras, de tan pocas palabras que cuando pronuncia más de cuatro se le amontonan como a “Pepa la Frescachona”, la protagonista del famoso sainete del dramaturgo Ricardo de la Vega.
Pero, no perdamos el hilo del asunto. El Vice nos expone las futuras bondades del PAI (Plan de Acción Integral) de la Torre Ballester, aprovechando la ocasión para descalificar (es ya costumbre en el PP nacional) “al anterior equipo de gobierno poniendo fin a la parálisis de una zona desatendida por anteriores equipos de gobierno”. Ahora, “gracias a la gestión de un equipo eficaz de gobierno (el actual, claro) se impulsará…”
Señora Alcaldesa, le ruego que pida a su segundo que le cuente la versión completa, o mejor se la facilito simplificada: la zona de la que habla el Vice se gestionó inscribiéndose en el Registro de la Propiedad para garantizar el desarrollo de lo acordado. Pero, llegó el siguiente alcalde – del PP y que usted no cita – y puso todo su empeño en desfacer el asunto con un nuevo Plan que permitía un techo de construcción casi un 50 % mayor, diferencia que el propietario valoraba en 10 millones y medio de pesetas de indemnización.
Otro ejemplo, y sigamos hablando de la gestión del PP. La finca en la que pretendía construir la ciudad deportiva ese mismo alcalde, valorada en 70 millones de pesetas, la adquiere el Ayuntamiento vía expropiación contra la petición del propietario de 610 millones que tras un largo proceso, el Jurado de Expropiación fija en 247 millones, con un serio problema añadido: el trazado de la variante de la N-340 la atraviesa por la mitad a todo lo largo. El asunto se dirimió en el correspondiente Pleno con la confesión pública del alcalde: “me han engañado”.
¿Y quiere otro ejemplo más o tiene bastante con estos tres?
El segundo pabellón polideportivo se construyó con financiación del Plan de Deportes (Diputación, Generalitat y Ayuntamiento): al final le costó al Ayuntamiento más que los presupuestos de adjudicación sumados de las tres instituciones. ¿Ésta es la gestión que propone para el desarrollo del PAI “que mejorará la estética de la ciudad”?
Nuestra ciudad es más que estética, es muy bella, así que infórmese bien porque igual le convencen que van a construir Disneylandia; además, detrás del Carnaval, viene cabalgando Doña Cuaresma, tiempo de reflexión por los pecados cometidos, ustedes muchos, tantos que los 40 días de ayuno y penitencia se les harán muy largos.
Atte.
José M. Palacios Bover